Justicia y paz contextualizadas: el mejor remedio contra las migraciones forzadas

John-Anderson VIBERT

Los conflictos armados en el mundo, pero particularmente en Medio Oriente y África, están alimentando cada vez más el número de personas refugiadas y desplazadas. Según el informe de Tendencias a finales de 2020 de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), 82, 4 millones de personas huyeron de situaciones de violencia en todo el mundo[1]. Un número muy significativo que desafortunadamente tiende a incrementarse, si los conflictos en acto siguen desarrollándose sin la mínima voluntad, por parte de sus protagonistas, de emprender el camino del diálogo para buscar una solución política y pacífica a las guerras existentes.      

Lo más importante en todo eso, es lo que hay, desde el punto de vista humano y existencial, detrás de este flujo migratorio. No se trata simplemente de una cuestión de número, sino más bien de personas, sujetos vulnerables, víctimas de la guerra, de la injusticia y del egoísmo, que han tenido que abandonar todo, familia, amistades y tierras natales, en busca de una vida mejor en otras ciudades y países, donde no son siempre bienvenidos. Tienen derecho al menos a una vida digna, que buscan y siguen buscando. Por eso mismo emigran para protegerse de la fuerza de la muerte y preservar su vida, reconstruyéndola poco a poco fuera de sus países de origen y ambientes sociales, culturales y religiosos. Ciertos Gobiernos, Organizaciones No Gubernamentales e Instituciones religiosas responsables vienen en su ayuda, favoreciendo y promoviendo la acogida hacia ellos. La nombrada primera acogida que, desde su carácter asistencial y su estructura de emergencia, responde a las primeras necesidades de estos hermanos y hermanas migrantes. Los cuales necesitarán supuestamente mucho más que esto, a lo largo de su proceso de integración, en el país de acogida. En este sentido, este dinamismo de integración depende y dependerá mucho del carácter del encuentro posible del migrante con su nuevo ambiente social y cultural, cuya finalidad varía obviamente de un país a otro, de acuerdo con las leyes migratorias y los procesos de interculturalidad existentes en cada Estado.

Tanto la primera acogida como la auténtica y recíproca a largo plazo, en el caso de las personas empujadas al éxodo, no constituyen de ninguna manera una respuesta a las causas de las migraciones forzadas, sino a las consecuencias de las mismas. Estas formas de acogida, presuponiendo básicamente el lenguaje concreto de la cultura del encuentro, pueden entenderse respectivamente como una acción humanitaria y un proceso de integración socio-política, que promueven concretamente el bien del migrante, el ejercicio de sus derechos y sus deberes. El freno a las migraciones forzadas tiene que ser una solución pacífica contextual a los conflictos armados, entendidos como principales laboratorios de desplazados y refugiados. Es un gran reto y, al mismo tiempo, el desafío más grande al que hace y seguirá haciendo frente la Comunidad Internacional.

¿Prevalecerán de verdad un día, en los países en conflictos, la justicia y la paz sobre la guerra?

¿Para cuándo la victoria de la vida sobre la muerte, en los pueblos donde escapan mujeres, niños, ancianos y a veces familias enteras, hacia un destino desconocido?

¿Por qué en la actualidad, en todo el mundo, cada 2 segundos una persona se ve obligada a desplazarse para sobrevivir?

¿Cómo poner freno a las violencias sin freno?

Son preguntas que preocupan al mundo de hoy, y de las que los Gobiernos e Instituciones responsables tienen que ocuparse, sabiendo a priori que el mejor remedio contra los conflictos armados y, de hecho, contra las migraciones forzadas, es la justicia social y la paz contextual.

[1] Cf. UNHCR-ACNUR, La agencia de la ONU para los refugiados, 70 años a proteger a personas forzadas a huir, Tendencias globales desplazamiento forzado em 2020, en: https://www.acnur.org/stats/globaltrends/60cbddfd4/tendencias-globales-de-desplazamiento-forzado-en-2020.html, consultado el 07 de agosto de 2021.


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